Durante el primer semestre de 2020 hubo una disminución de asaltos a comercio y robos a casa-habitación, pero aumentaron los homicidios dolosos, así como las llamadas al 911 por violencia familiar y hacia las mujeres: la pandemia tuvo un efecto en la inseguridad, pero su impacto se verá verdaderamente reflejado hasta la segunda mitad del año, aseguran expertos.

En el Informe de Seguridad y Justicia del Comité Ciudadano de Seguridad Pública Sonora, basado en la información oficial del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, se detalla un comparativo entre las víctimas de homicidio doloso durante la primera mitad de 2020, con 725 personas asesinadas, mientras que fueron 564 y 337, en los años 2019 y 2018, respectivamente.

La tasa de homicidios dolosos en Sonora lleva una tendencia a la alza -del 23.7 por cada cien mil habitantes– y superó incluso la nacional, que es de 13.8 en lo que va del año: el estado se ubica en el séptimo lugar de entre los más violentos del país, incluso por encima de Guerrero, Sinaloa, Tamaulipas y la tasa nacional.

Jorge Cons, presidente del Comité dedicado a recolectar la información generada por las instituciones de seguridad, afirmó que la pandemia de COVID-19 pudo influir en el movimiento de los indicadores.

“Por la pandemia los indicadores se movieron raro”, afirmó Cons, “hubo menos asaltos a comercio y, lo que más preocupa, es el tema de los homicidios, que han subido; también nos preocupan mucho los homicidios de policías, porque pensamos que, como sociedad, tenemos una gran responsabilidad con ellos y es algo que se debe atacar de tajo porque, si no, lo que hará es minar su labor: necesitamos que estén seguros para que puedan defendernos en situaciones delicadas”.