La consejería de Salud ha contratado seguridad privada en la residencia calle Caballero de la UPCT para que los 30 inmigrantes argelinos irregulares, que han sido trasladados este jueves, no intenten romper la cuarentena impuesta por ser contactos estrechos con casos positivos de otros ocupantes de pateras.

Fuentes del departamento sanitario han asegurado a EFE que, ante una posible ruptura de la cuarentena, la Guardia Civil y la Policía Nacional vigilarán el exterior de las instalaciones para garantizar que mantienen el aislamiento en el edificio universitario. La consejería también ha contratado un servicio de limpieza y desinfección días antes para que los inmigrantes puedan pasar este aislamiento en unas buenas condiciones, cuantificado en entre 10 y 14 días.

Por otra parte, casi un centenar de los 230 inmigrantes que tienen que estar en cuarentena han sido trasladados al pabellón municipal de Cartagena Cabezo Beaza, mientras que está buscando otras instalaciones para albergar al resto de los contactos estrechos con los casos positivos.