Por Javier Torres

Lo hechos ocurridos en la presa La Boquilla, en Chihuahua, donde la Guardia Nacional fue expulsada con violencia por la población, muestra que en México carecemos de una estrategia nacional para la protección de infraestructuras críticas. Por lo que el país, está en riesgo de sufrir un gran daño de seguridad nacional y frenar su desarrollo económico, consideró la Asociación Mexicana de Empresas de Seguridad Privada (AMESP).

José Luis Calderón, vicepresidente de este organismo que agrupa a las principales empresas de seguridad privada que operan en el país, advirtió que urge replantear la estrategia para la protección de infraestructuras críticas, como son las presas, fuentes de abastecimiento de agua, plantas eléctricas, plataformas petroleras, refinerías, vías férreas, aeropuertos, el sistema financiero, entre otras.

Consideró que urge una ley para la protección de este tipo de infraestructuras que resultan esenciales para el funcionamiento de una nación. Una legislación moderna que determine los parámetros, estrategias y políticas para la prevención, protección y resilencia de todas estas instalaciones que pueden ser públicas o privadas.

Destacó que la protección de estas instalaciones tiene una relación directa con la seguridad privada pues son las empresas de este gremio quienes participan con programas de capacitación, consultorías, instalación de sistemas y hasta guardias

El vicepresidente de la AMESP, dijo también que la incapacidad o desconocimiento de algunas agencias de seguridad gubernamental y el innegable incremento de los índices de inseguridad y falta de estado de derecho en muchas regiones del país ha hecho que los servicios de seguridad sean una demanda prioritaria que va en constante aumento.

Estos servicios de seguridad y protección modernos incluyen medios tecnológicos, físicos, políticas y procedimientos además de prever nuevas amenazas como los riesgos cibernéticos, fenómenos naturales y nuevas expresiones de violencia como el uso de drones para espiar, hacer contrabando de objetos y concretar ataques en infraestructuras.

Finalmente, José Luis Calderón comentó que la protección de las redes y servicios esenciales o críticos es una tarea ineludible para todos los estados, no sólo para garantizar el desarrollo nacional sino también para enviar un mensaje de certidumbre que ayude a promover las inversiones y estimular la economía del país.