En este sentido, se habilitará en cada camposanto una puerta de entrada y otra de salida, con su debida señalización, con el fin de evitar la aglomeración de personas en las puertas de las instalaciones.

Asimismo, se ha decidido contratar seguridad para garantizar el aforo de los cementerios, así como evitar aglomeraciones en el interior de los mismos. Este servicio se centrará en el fin de semana del 1 de noviembre, comenzado la vigilancia estrecha sobre las instalaciones del jueves y concluyendo el propio domingo de la festividad. Se trata de una medida complementaria al dispositivo especial de control de las inmediaciones de los camposantos que, cada año, despliega la Policía Local.

También se colocarán mamparas de separación en aquellas oficinas de cementerios que aún no dispongan de ellas para garantizar la seguridad de trabajadores y visitantes que acudan a abonar cualquier recibo. Del mismo modo, se analizarán los grifos de los aseos para adaptarlos a su uso pulsado, para que los usuarios no se vean obligados a tocar los dispensadores con las manos. Finalmente, también se dotará a los camposantos de geles hidroalcohólicos.

Además, se colocará cartelería explicativa en todos los camposantos con el objetivo de que los visitantes estén informados en todo momento de las medidas adoptadas.