El precandidato republicano Donald Trump volvió a ser tema de polémica al sugerir que el muro en la frontera sur, que “México va a pagar”, podría llevar su nombre.

“Tal vez le ponga mi nombre”, dijo durante un evento de campaña en Portland, Maine.

Justificando su decisión de erigir la valla fronteriza aseguró que la “epidemia de drogas” es un problema que viene de esa frontera. “Vamos a cerrar la frontera, construiremos un muro y así frenaremos el tráfico de estupefacientes”, aseguró.

Por otro lado, la empresa del magnate Donald Trump erigió un muro de árboles sofisticados, con el objetivo de crear un ambiente más sereno para los golfistas pero con el cual bloqueó la vista a los residentes del Doral a su campo de golf.

Luego de que la Organización Trump compró la propiedad en 2012 y lanzó una renovación de 200 millones de dólares para crear Trump National Doral, erigió un muro de árboles sofisticados para crear un ambiente más sereno para los golfistas.

Pero muchos propietarios del Doral que pagaron dinero extra para comprar una casa con vista a un terreno de golf comenzaron a quejarse y enviaron, aunque sin éxito, cartas al Ayuntamiento local.

Ante ello, según el grupo de Trump, algunos residentes decidieron cortar algunos de los árboles, lo que condujo a una demanda contra ocho de los habitantes del Dorado por supuesto daño a los árboles en la que se busca más de 15 mil dólares en daños de cada uno.

Según el grupo de Trump los avisos a la policía han sido en vano y cartas de advertencias de la ciudad a los residentes sobre incursiones no permitidas a la propiedad no detuvieron el problema.

Ed Russo, “experto ambiental” del grupo Trump para el campo de golf, dijo a The Miami Herald que la demanda es el resultado de que algunos residentes estaban entrando a la propiedad y cortando la vegetación.

Los vecinos se quejan de que la demanda es algo “estresante” y de que no son millonarios para enfrentar una querella contra el magnate.