En México, la proporción de hogares encabezados por una mujer continúa en incremento, pues pasó del 17.3 por ciento en 1990 a 26.4 por ciento en 2014, reveló el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) a propósito del “Día de la Familia Mexicana”, a celebrarse el próximo seis de marzo.

“Entre las principales tendencias sociodemográficas, que explican este aumento, destacan: la viudez como resultado de una mayor sobrevivencia y en consecuencia una esperanza de vida más alta de las mujeres; el aumento en el número de las separaciones y divorcios; el incremento en el total de madres solteras; y los importantes contingentes migratorios mayoritariamente masculinos”, detalló el Instituto.

Añadió que ser jefe de un hogar, supone que sus miembros reconocen, sobre la base de una estructura de relaciones jerárquicas, a la persona más importante del grupo, es decir, aquella que está presente regularmente en el hogar y quien es, además, la persona con mayor autoridad en la toma de decisiones o el principal soporte económico. De esta forma, en el total de los hogares, 73.6 por ciento tienen como jefe a un varón y 26.4 por ciento a una mujer. En los hogares familiares, 19.8 por ciento son nucleares y tienen a una mujer como jefa, mientras que en los extensos es de 37.6 por ciento.

La familia, según la Declaración Universal de los Derechos Humanos, es el elemento natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a la protección de la sociedad y del Estado, recalcó el Inegi.

Al señalar que la familia mexicana ha experimentado cambios de gran relevancia en las condiciones sociodemográficas, el Instituto recalcó que, de acuerdo con información de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (Enadid) 2014, 96.8 por ciento de la población habita en hogares familiares, es decir, en grupos donde los miembros tienen alguna relación de parentesco con el jefe del hogar, mientras 2.7 por ciento de la población permanece sola y 0.5 por ciento reside en la misma vivienda con otras personas sin mediar una relación de parentesco.

Por otra parte, de acuerdo con referencias del Inegi, “cambios en la estructura demográfica del país, han derivado en un mayor número de personas en edades productivas y reproductivas, por consiguiente, el número de hogares se ha incrementado en los últimos 25 años, pasando de 16.2 millones en 1990, a 32.3 millones en 2014”.